Su generosidad productiva y su versatilidad enológica le confieren atractivo como parte en diferentes tipos de vino: cavas (donde más destaca), jóvenes, crianzas, fermentados en barrica, vinos de licor y tintos faltos de acidez.
Está extendida por casi toda España, ocupando el sexto lugar en superficie, y lo estaría más si no fuera por la delicadeza de su hollejo y lo abigarrado del racimo, que le hace presa fácil de oidio y brotytis.