Uvas blancas

ALBARIÑO

Da vinos de gran calidad y, una vez despegó la D.O. Rías Baixas, ha pasado en veinte años de un par de cientos de hectáreas en producción a casi seis mil.

Su potencial aromático afrutado con matices florales la hace muy atractiva y peculiar.

Las condiciones climáticas y de suelo de Galicia, donde ha logrado su máxima expresión, la mantienen como su feudo casi único.

Sin embargo, el interés que despierta es tan grande que ha llevado incluso a los franceses a su autorización.

Sin duda, una variedad con un camino largo y esperanzador por delante.

La Planta:
Es de porte semierguido, de brotación temprana y maduración media. Es una planta sensible al mildiu y algo menos sensible al oídio.

Conviene, según expertos viticultores, que las uvas estén protegidas de la acción directa del sol, lo que puede explicar su forma de cultivo en parral, que lógicamente también sirve para aumentar su potencial productivo.

Superficie cultivada:
5.500 hectáreas. 99% en Galicia.

Racimo:
Tamaño pequeño, compacidad media, forma doble con alas o cónico corto.

Baya:
Mediana, esférica, color verde amarillento y un sabor muy especial.

Sinonimias:
Albariña o Alvarinho en Portugal.

Ver Ficha oficial del Registro de Variedades de Vid